Inquilinos Morosos: 3 Consejos para Protegerte

Has adquirido un inmueble que deseas alquilar, pero te preocupa quedar atrapado con posibles inquilinos morosos que afecten tu salud económica y emocional. Si es así, ¡no te preocupes! Aquí te dejamos 3 consejos para protegerte.

Si has comprado un piso para invertir recientemente, o estás pensando en hacerlo para proteger tus ahorros de la inflación, seguramente tienes muchas dudas con respecto a cómo debes proceder. De todas las cosas que debes tomar en cuenta, los inquilinos morosos son una parte clave para que tu inversión sea un éxito y no un dolor de cabeza.

Y es que, además de fijar un precio razonable de alquiler, decorar el piso para que sea atractivo para alquilar y el poder establecer un presupuesto para determinar los costos y posibles rentas de tu piso para invertir, también debes tomarte el tiempo necesario para escoger el mejor inquilino para tu propiedad.

Hoy, te dejaremos 3 consejos de profesionales inmobiliarios para que puedas protegerte de posibles inquilinos morosos y asegurar tanto tu inversión como tu libertad financiera

Además de decorar un piso y publicarlo para obtener ingresos, debes tomarte la misma dedicación al momento de escoger el inquilino para tu propiedad

Inquilinos Morosos: 3 Consejos para Protegerte

Un inquilino moroso es la mayor fuente de angustia de un propietario de un piso alquilado, y también una fuente de ansiedad e incertidumbre para aquellos que desean emprender la aventura de alquilar un piso.

Sin embargo, ¡no te preocupes! Existen muchas maneras de detectar y prevenir el caer en inquilinos morosos, así como de protegerte de cualquier mes impago.

Pedir datos que respalden los ingresos del posible inquilino, formalizar un contrato y adquirir un seguro impago son 3 formas de evitar futuros dolores de cabeza

Estos son algunos consejos a tomar en cuenta:

#1 Realiza una entrevista a los posibles inquilinos

Lo primero que debes hacer es pautar una entrevista con los posibles inquilinos de tu piso, donde les requieras, entre otras cosas, algunos documentos donde puedan certificar su solvencia económica.

Un ejemplo de ellos pueden ser los recibos de nómina de los últimos 3 meses, el contrato laboral donde se pueda verificar todos los datos del empleador, y en caso de ser autónomo, su última declaración de rentas o una certificación de ingresos para saber si la persona puede asumir el importe del alquiler de tu piso.

También puedes averiguar cuál fue el motivo por el que se marchó del inmueble anterior, o investigarlo en bases de riesgos financieros.

Otra alternativa podría ser verificar la información del posible inquilino en la base de datos de la FIM (Fichero de Inquilinos Morosos) en su página web, en el apartado de FIMScore.

Después del trabajo de investigación, es importante también que tengas ‘feeling’ con tu inquilino. Porque pese a que cumpla con todos los requisitos económicos, la comunicación debe ser fluida y sencilla con el.

Investiga a tu futuro inquilino, pero también déjate llevar por tu instinto: si tienes una comunicación fluida puede ser el indicado

#2 Formaliza un contrato de alquiler con tu inquilino

Este paso es muy importante, pues un contrato legal de alquiler se regirá por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU); protegiéndote en caso de mensualidades impagas.

Aquí te recomendamos que hagas un contrato personalizado donde vendran recogido todos los términos del alquiler, como el importe, la forma de pago, el plazo de pago, fianzas y todas las clausulas que se ajusten a derecho y te protejan legalmente.

En ese contrato puedes adjuntar fotos del estado en el que se entrega el inmueble (para poder exigir reposiciones en caso de ser necesario).

El contrato es el elemento más importante, porque según como este redactado, te cubrirá o no en el ámbito jurídico, en el caso de disputas. Recurre a un profesional si quieres asegurarte de tener un modelo de contrato que te cubra ante cualquier eventualidad.

El contrato no previene un cliente moroso, pero si te respalda jurídicamente en el caso de que tu inquilino, no te pague.

#3 Prevé un posible inquilino moroso a través de instrumentos financieros y legales

Finalmente, puedes resguardarte de posibles mensualidades caídas por inquilinos morosos a través de la solicitud de varios instrumentos tanto financieros como legales.

Puedes establecer una fianza de alquiler, donde debes pedir al menos 1 mes de garantía (para protegerte ante morosidades o deterioro de la propiedad).  La fianza te cubre ante desperfectos que pueda ocasionarse en la vivienda, ya que el inquilino debe dejártela en las mismas condiciones que el primer día de alquiler, pero también sabes que ante un posible impago, tienes la fianza como parte de la deuda que ha contraido contigo.

En este momento la LAU exige establecer una fianza de arrendamiento en la cual el propietario deberá ingresar un importe solicitado – previo desembolso del inquilino – equivalente a una mensualidad de alquiler en un ente oficial que la misma comunidad autónoma habrá establecido previamente con el fin de proteger al mismo.

Por último, adquirir un seguro de impago por alquiler puede ser una manera eficiente de garantizar el pago de un número determinado de cuotas mensuales, además de que será la compañía aseguradora quien se encargará de gestionar legalmente cualquier problema con el inquilino de ser necesario.


CLASE GRATUITA


3 PRINCIPIOS FINANCIEROS PARA

CONSEGUIR SEGURIDAD FINANCIERA

Y cambia el rumbo de tus finanzas desde hoy.